miércoles, 27 de abril de 2016

- VIERNES 29 de ABRIL y VIERNES 6 de MAYO -

El viernes 29 de abril no habrá clases de Trabajos prácticas y Teórico.

El viernes 6 de mayo, tampoco habrá clases porque es FECHA LIBRE por EXAMEN FINAL.

Seguimos el viernes 13 de mayo con la clase de Trabajos Prácticos correspondiente al Teórico Nº 3 “La semiótica” y con el Teórico Nº 4 “Diseño y discurso.


El Cronograma publicado (en versión papel) se actualizará.

jueves, 14 de abril de 2016

- PARO DOCENTE -

La cátedra adhiere al paro convocado por FEDUN-CONADU para mañana, viernes 15 de abril.
Las clases de Trabajos Prácticos “La semiología” y el Teórico “La semiótica” pasan al viernes 22.
Por favor, divulgue para que nadie concurra en vano.
Cualquier duda o comentario, por e-mail a nestorsexe@gmail.com 

martes, 12 de abril de 2016

- Teórico Nº 3: La semiótica

22 de abril

TEÓRICO Nº 3
LA SEMIÓTICA

Guías de lectura

DISEÑO.COM Capítulo 2 “La semiótica”

1. La reseña biográfica de Peirce con relación a su modo de pensamiento.
2. Principio del pragmatismo.
3. Deducción, inducción, abducción.
4. La abducción como “argumento originario” o “instinto de adivinar”.
5. El pensamiento triádico.
7. Primera definición de signo para Peirce.
8. Segunda definición de signo para Peirce.
9. Qué es la semiosis.
10. Representamen, Objeto, e Interpretante.
11. El Interpretante: pensamiento que interpreta. La semiosis ilimitada.
12. Otros casos de pensamiento triádico. Ejemplos.
13. Las relaciones del Representamen con el Objeto.
14. Las relaciones del Representamen con “su” Objeto.
15. Icono, Índice y Símbolo.

DISEÑO.COM Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”

1. Otros autores de la problemática del signo.
2. Analogías y diferencias entre semiología y semiótica.

Nota: En el capitulo 3 de DISEÑO.COM hago una referencia final a cierta síntesis entre semiología y semiótica. Aclaro que se trata de una síntesis epistemológica y de ningún modo la concibo como la mezcla o transposición de términos de las dos corrientes de pensamiento. En realidad, dicha síntesis escapa a las consideraciones sobre signo que necesitamos en un curso de comunicación para diseño. Durante este curso mantendremos la semiología y la semiótica por separado.


TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS

Peirce por Peirce

Aquí van algunos fragmentos tomados de La ciencia de la semiótica de Charles S. Peirce. Los subtítulos Sobre índice, Sobre Símbolo y Sobre ícono son míos.

Los textos que siguen fueron transcriptos sic del original. Encontrará unas cuantas palabras con Mayúscula inicial, otras con Mayúscula inicial en itálica, otras en itálica y con
minúsculas, y también algunas en “minúsculas” ente comillas. Se presentan de ese modo porque son categorías o definiciones del autor.

También, es posible que le parezca que a veces “faltan” la coma, el punto y coma, el punto, o el punto y aparte. Hallará, además, algunas palabras repetidas.
He señalado varias veces que los textos de Charles S. Peirce no sólo son profundos y complejos sino que, además, su estilo es atiborrado.
De todos modos -para no ser mezquino ni vago-: “con ustedes: ¡Peirce!”.


Sobre índice

(...) Examinemos algunos ejemplos de índices. Veo un hombre con un andar ondulado, lo cual es una probable indicación de que se trata de un marinero. Veo un hombre de piernas algo curvadas, con pantalones de pana, polainas y chaqueta. Son probables índices de que se trata de un jinete o algo parecido. Unos golpecitos en una puerta cerrada son un índice. Cualquier cosa que atraiga la atención es un índice. Cualquier cosa que nos sobresalte es un índice, en cuanto marca la articulación entre dos partes de una experiencia. Cuando un conductor grita ¡cuidado! a un peatón para llamar su atención y hacer que se ponga a salvo, en la medida que esta palabra está destinada simplemente a actuar en el sistema nervioso del que la oye y hacer que se aparte, es un índice, porque lo que se busca es ponerlo en real conexión con el objeto que, en este caso, es su propia situación en relación con el vehículo que se aproxima. Algunos índices son instrucciones más o menos detalladas sobre lo que el receptor debe hacer para colocarse a sí mismo en conexión directa de experiencia con la cosa significada.

Ninguna aseveración fáctica puede hacerse sin recurrir a algún signo que sirva como índice. Si A le dice a B “hay un incendio”, B preguntará “¿dónde?”, como consecuencia de lo cual A deberá forzosamente recurrir a un índice, aun cuando solo quiera referirse a algún lugar del universo real, pasado y futuro. De lo contrario, sólo habrá expresado que hay una idea tal como la del incendio, lo cual no daría ninguna información, porque, salvo que ya fuera conocida, la palabra “incendio” sería inteligible. Si la respuesta de A hubiese sido “más o menos a mil metros de acá”, la palabra “acá” es un índice, dado que tiene exactamente la misma fuerza que si hubiera señalado un punto preciso del terreno entre A y B. (...)

RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.

Comentario:
Debido a que el signo indicial coexiste con su objeto, resultan muy simples algunos signos tales como el piso mojado, el termómetro de mercurio o la veleta (encontrará unos cuantos ejemplos de índices en la página 49 del capítulo 2 “La semiótica” de diseño.com).

En este fragmento Peirce se refiere a palabras como “cuidado” o “acá”, que en determinado contexto funcionan como signos índices. La palabra “cuidado”, en una oración como “el cuidado de la ropa”, no es un índice, es un símbolo.

Sobre símbolo

(...) La palabra símbolo tiene tantos significados que sería dañar el lenguaje agregarle otro nuevo. No pienso que la significación que le adscribo, la de un signo convencional, o bien dependiente de un hábito (innato o adquirido), sea tanto un nuevo significado como una vuelta al significado original. Etimológicamente significaría algo arrojado conjuntamente, tal como embolum es algo arrojado dentro de una cosa. Se dice generalmente que en la palabra símbolo el arrojar conjuntamente debe ser entendido como “conjeturar”; pero, si así fuera, deberíamos hallar alguna ocasión, al menos, en la que significara conjetura, y éste es un significado que podemos buscar en vano en toda la literatura. Pero los griegos usaron “arrojar conjuntamente” (symballein) con mucha frecuencia para designar la realización de un contrato o un convenio. (...)

Cualquier palabra común, tal como “dar”, “pájaro”, “matrimonio”, puede constituir un ejemplo de símbolo. Es aplicable a cualquier cosa que pueda realizar la idea conectada con la palabra: pero en sí misma, no significa esas cosas. No nos muestra al pájaro de que se trata, no encarna delante de nuestros ojos el acto de dar o el de contraer matrimonio, pero implica que somos capaces de imaginar esas cosas y que hemos asociado las respectivas palabras con ellas. (...)

RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.

Sobre ícono

Un Ícono es un Representamen cuya Cualidad Representativa es una Primeridad de él en tanto Primero. Esto es, una cualidad que el ícono posee en tanto cosa lo vuelve apto para ser un Representamen. Así, cualquier cosa es apta para ser un Sustituto de otra cosa a la que es similar (1). (La concepción de “sustituto” involucra la de intencionalidad y, por lo tanto, la de Terceridad genuina). Un Representamen por Primeridad nada más solamente puede tener puede tener un Objeto similar. Un Signo por Primeridad es una imagen de su objeto y, para expresarlo más estrictamente, sólo puede ser una idea, porque debe producir una idea interpretante; y un objeto externo provoca una idea mediante una reacción sobre el cerebro. Una posibilidad singular es un ícono únicamente en virtud de su cualidad; y su objeto solamente puede ser una Primeridad. Pero un signo puede ser icónico, es decir, puede representar a su objeto predominantemente por su similaridad, con prescindencia de su modo de ser. Si fuera necesario designarlo con un sustantivo, un representamen icónico podría llamarse hipoícono (2). Cualquier imagen material, tal como un cuadro de un pintor, es ampliamente convencional en su modo de representación; pero considerada en sí misma, sin necesidad de etiqueta o designación alguna, podría ser denominada un hipoícono (3).
Los hipoíconos pueden ser clasificados a grandes rasgos de acuerdo con el modo de Primeridad que comparten. Aquellos que comparten cualidades simples, o Primeras Primeridades, son imágenes; los que representan las relaciones primordialmente diádicas, o como consecuencia de tales, de las partes de algo por medio de relaciones análogas entre sus propias partes (4), son diagramas; aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando un paralelismo en alguna otra cosas, son metáforas. (5) (…)

Notas:

(1) Un objeto, en principio, es siempre signo de sí mismo.

(2) Dejo la denominación de hipoícono para ser fiel al texto.

En nuestro curso seguiremos refiriéndonos a este tipo de signos como íconos.

(3) Fíjese que dice “pero considerada en sí misma”: se refiere a (la) imagen y no al (el) cuadro. En su “modo de representación”un cuadro es un símbolo (es una convención) y, como “imagen en sí misma” es un ícono. Según el estilo del pintor, puede ocurrir que una parte, o la totalidad de la imagen, resulten ser un ícono-imagen, un ícono-diagrama o un ícono-metáfora.

(4) Dos ejemplos. El plano de una casa “presenta relaciones análogasentre sus propias partes”, esto es: entre plano y casa. Lo mismoocurre con la moldería de indumentaria.

Ambos ejemplos se distinguen en que un molde se presenta siempre en una escala 1:1 con la parte del vestido que representa. El último caso es válido para cualquier molde, de cualquier objeto, por definición. Sí, claro, por definición de molde.

(5) Releyendo a Peirce: “aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando…”. Representan – representativo – representamen - representando: es una buena “representación” del estilo de Peirce. Ya dije que su estilo es atiborrado. Igual, vale la pena leerlo.

RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.


Acerca de otra sabiduría…

Fragmento extraído del libro Los objetos singulares. Arquitectura y filosofía de Jean Baudrillard y Jean Nouvel, Fondo de Cultura Económica, 2006.

Jean Baudrillard (en adelante J.B.): ¡Pero yo no hago una mística de la espontaneidad! De hecho, hay que aceptar la invitación de la serendipity.

Jean Nouvel (en adelante J.N.): ¿Serendipity?

J.B. Serendipity, sí. De hecho, nadie conoce su definición exacta… Es el hecho de buscar algo y encontrar completamente otra cosa.

J.N. ¡Pero yo soy un adepto de ese deporte! El M. Jourdain (1) de la serendipity…

J.B. ¡Lo esencial es haberlo buscado! Incluso si pasas al lado de lo que habías buscado inicialmente, el movimiento de la búsqueda se desplaza, y se descubre otra cosa… La noción de serendipity existe entre los anglosajones, y se aplica sobre todo al dominio de las ciencias. Es también el nombre de una revista londinense en la que encuentras todo lo que quieres, ¡salvo lo que venías a buscar! La palabra proviene del sánscrito. Es un muy bello término para decir “la sabiduría”, está arraigado en la literatura sagrada hindú desde hace siglos.

J.N. En el fondo, se busca algo, pero nunca se sabe qué. Cuando se busca, todo va bien… por fortuna, en arquitectura no hay nunca una sola respuesta correcta. Hay millones lamentables y hay algunas miles excitantes. Basta encontrar una realizable. Pero estas respuestas son de una simplicidad extraña; paradójicamente, buscan ser evidentes pero son indescifrables. No hay nada más insoportable que un edificio cuyas recetas se conocen de memoria. En las conferencias sobre arquitectura, uno escucha a menudo esas recetas de cocina que conducen a la creación de un edificio. No siempre hay necesidad de decir cómo se ha hecho algo, de revelar la estrategia de la arquitectura, pero sí la de crear el misterio indispensable para una cierta seducción.

(1)   M. Jourdain es un personaje (de la comedia-ballet “El burgués gentilhombre”, de Moliere) que pretende adquirir los modales de los aristócratas que frecuentan la Corte, para así llegar él a ser un hombre distinguido, noble y de alto rango como sus ídolos. Invita a gente distinguida, “dioses” para él, a cenar en su casa, dándoles grandes banquetes y favores con la esperanza de que le den a cambio algún reconocimiento, lo cual sería un inmenso honor. También se dedica a aprender todo aquello que le parece indispensable: el manejo de las armas, el baile, la música, la filosofía..., pero sin interesarle de veras, sino únicamente para imitar lo mejor posible a un elegante y distinguido noble.






APOSTILLA
Una apostilla es una acotación que comenta, interpreta o completa un texto.
Aquí va una para el capítulo 3 “Semiologías y semióticas” de DISEÑO.COM:

-tico-a
Del latín “ticus” y éste del griego “tikós”.
Forma adjetivos que indican “relación con”.
Siempre, la sílaba que la precede es tónica, formando palabras esdrújulas como por ejemplo “analítico”, “semiótica”, etc.
Es decir: la semiología se entiende como “estudio de los signos” y la semiótica como “relación con los signos”.


Para la clase de trabajos prácticos del viernes 13 de mayo:

Estudiar:

En DISEÑO.COM:
Capítulo 2 “La semiótica”
Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”

En éste Apunte:
“Peirce por Peirce”
“Acerca de otra sabiduría”
“Frases de Peirce”
“tico-a”


Aplicación conceptual (ejercicios)

A continuación encontrará una serie de isologos, logos, en marcas comerciales, dibujos, publicidad, historietas, etcétera.

            Un isologo es un dispositivo (por lo general, gráfico) que combina una imagen y un texto.          La palabra isologo lo indica:

            ISO significa “igual, o similar” (por ejemplo, las isotermas son puntos geográficos con la            misma temperatura, las isobaras son puntos geográficos con la misma presión y así      podríamos seguir).

            LOGO significa “tratado, regla, estudio, palabra” (por ejemplo la psicología es el estudio de       la psiquis, la semiología es el estudio de los signos, etc.).

            Entonces, si un isologo es más “ISO” que “LOGO” estaremos en presencia de un ícono simbólico; si un isologo es más “LOGO” que “ISO” estaremos en presencia de un símbolo icónico.
Es posible que la imagen y el texto no se encuentren “separados”, aunque será interesante reflexionar cómo se vinculan entre si para dar un sentido determinado. También, puede ocurrir que el mismo signo sea un ícono con forma de texto o un texto tome una forma icónica.

Esas “imágenes con o sin texto” y “fotos” sólo se publican en la versión “papel” de este Apunte.
Ahora sí, las consignas:

a)     Encuentre y explique las relaciones del REPRESENTAMEN con el (su) OBJETO y el INTERPRETANTE según se trate de símbolos, símbolos con carga icónica, íconos, íconos con carga simbólica.

Si toma en cuenta el contexto en los cuales estos casos podrían presentarse, también encontrará para explicar:

b)   Índices, índices con carga simbólica o símbolos con carga indicial.

En realidad, no hace falta que imagine contextos muy sofisticados: si señala y argumenta bien el REPRESENTAMEN, el OBJETO y el INTERPRETANTE de cada caso, podrá definir con claridad, sin dudas, qué tipo de signo se trata.

Puede ocurrir (es posible) que encuentre más de un signo en algún caso. Por lo tanto:
c)    Explique cada uno de esos signos y la relación (entre texto e imagen) que se establece entre ellos.

            No se trata de acertar sino de reflexionar.
            En el capítulo 2 “La semiótica” de DISEÑO.COM y en el texto complementario “Peirce por Peirce” encontrará decenas de ejemplos. Deténgase en cada uno, piense otros similares, anote, dibuje...
            Recomiendo que estudie y ejercite para, luego, compartir y/o confrontar sus dudas y certezas en la clase de trabajos prácticos.
            Escuchar (oír) que “tal cosa” es un ícono, un índice o un símbolo y anotarlo es una práctica que sirve para poco y nada; basta modificarlo  un poco para “volver a empezar” en el TP1 o en el Primer Parcial.
            Los conceptos no se despachan en 10-15 segundos, se elaboran, se “cosntruten”.
Ya lo mencioné al principio; encontrará casos de distinto orden, rubro (o género).

d)   Tome, por lo menos, uno de cada rubro o género y desarrolle una SEMIOSIS ILIMITADA.

            Ojo con INTERPRETANTES como por ejemplo: “amor”, “Dios”, “ideología”, “vida”, etc.
Son generalizaciones que pueden ser interpretantes de una gran cantidad de signos (con los cuatro mencionados: casi todos). Si incluye inmediatamente una generalidad, la semiosis será muy “limitada” y no explicará casi nada.

            En la gran mayoría de los casos se puede también aplicar “Funciones de lenguaje”, “Mitologías” y “Operaciones retóricas”.
Ya veremos esos temas en las próximas clases y podremos volver a este corpus.
A modo de pizarra de bodegón.
            “¡HOY: PEIRCE!”


Última Nota: estudie TODO y podrá entender y resolver (casi) TODO.


miércoles, 6 de abril de 2016

- Teórico Nº 2: La semiología

8 de abril

TEÓRICO Nº 2
LA SEMIOLOGÍA

Guía de lectura

DISEÑO.COM
Capítulo 1
“La semiología”

1. El signo: unidad mínima de significación.
2. Definición de Lengua
3. Definición de Habla
4. Definición de Lenguaje
5. La diferencia entre lengua e idioma
6. La diferencia entre lenguaje y vocabulario
7. La semiología: semeion
8. Definición de Saussure
9. El signo según Saussure: definición
10. El significado
11. El significante
12. Lo arbitrario del signo
13. Carácter lineal del significante
14. Inmutabilidad y mutabilidad: conceptos solidarios
15. El valor.
16. Paradigma y Sintagma: los dos ejes del lenguaje
17. Denotación y Connotación
18. El signo de vestimenta.
19. La diferencia entre objeto cosa y objeto lingüístico
20. El lenguaje y las ideas
21. El mito bíblico: lengua y habla en Adán.
22. ¿Tiene sentido la búsqueda de una lengua “perfecta”?
23. Babel: la confusión de lenguas, el multilingüismo
24. El lenguaje: una laberinto de símbolos
25. La bifurcación es en el tiempo: carácter lineal del significante. Mutabilidad e inmutabilidad
26. El jardín de senderos es una enorme adivinanza


            “El valor lingüístico”
            Capítulo 4 de Curso de lingüística general, Ferdinand de Saussure

                LA LENGUA COMO PENSAMIENTO ORGANIZADO EN LA MATERIA FÓNICA

1.    Las ideas y los sonidos
2.    “No hay ideas preestablecidas, y nada es distinto antes de la aparición de la lengua”.
3.    “Podría llamarse a la lengua el dominio de las articulaciones” (…) “La lengua es comparable todavía a un hoja de papel”.
4.    Lo arbitrario del signo y el hecho social: “La colectividad es necesaria para establecer valores cuya única razón de ser está en el uso y en el consenso general: el individuo por sí solo es incapaz de fijar alguno”.
5.    No es una suma de signos, es un sistema.


                EL VALOR LINGÚISTICO CONSIDERADO EN SU ASPECTO CONCEPTUAL

1.    “El valor, considerado en su aspecto conceptual, es sin duda de la significación y es muy difícil…”
2.    Aspecto paradójico de la situación.
3.    “Si las palabras se encargaran de representar conceptos dados de antemano, de una lengua a otra tendrían correspondencia exacta para el sentido, pero no es así.”

                EL VALOR LINGÚISTICO CONSIDERADO EN SU ASPECTO MATERIAL
1.    “Lo que en la palabra importa no es el sonido mismo, sino las diferencias fónicas que permiten distinguir esta palabra de todas las demás, porque son ellas las que portan la significación.”
2.    “Por otra parte, es imposible que el sonido, elemento material, pertenezca por sí mismo a la lengua.”
3.    “Este principio es tan esencial que…”
4.    “Los signos de la escritura son arbitrarios…”
5.    “El valor de las letras es puramente negativo y diferencial…”
6.    “Los valores de la escritura sólo actúan por su oposición recíproca…”
7.    “El medio de producción del signo es totalmente indiferente…”

                EL SIGNO CONSIDERADO EN SU TOTALIDAD

1.    “Todo lo anterior equivale a decir que en la lengua no hay más que diferencias.”
2.    “Pero decir que todo es negativo en la lengua, sólo es cierto del significante y el significado tomados por separado.”
3.    “(…), la lengua es una forma y no una substancia…”


TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO

Ajedrez, por ejemplo

            El que sigue es un ejemplo de Ferdinand de Saussure para los conceptos de valor, sincronía y diacronía. Son fragmentos tomados de los capítulos “La lingüística estática y la lingüística evolutiva” e “Identidades, realidades, valores” del Curso de lingüística general.

            (…) Una partida de ajedrez es como una realización artificial de lo que la lengua nos presenta bajo una forma natural.
            Veámoslo de cerca.
            En primer lugar, un estado de juego corresponde perfectamente a un estado de lengua. El valor respectivo de las piezas depende de su posición en el tablero; lo mismo que en la lengua cada término tiene su valor por oposición con todos los demás términos.
            En segundo lugar, el sistema nunca es más que momentáneo; varía de una posición a otra. Es que los valores dependen también, y sobre todo, de una convención inmutable, la regla del juego, que existe antes del inicio de la partida y perdura tras cada jugada. Esta regla, admitida de una vez por todas, existe también en materia de lengua: son los principios constantes de la semiología.
            Por último, para pasar de un equilibrio a otro, o –según nuestra terminología- de una sincronía a otra, basta el desplazamiento de una pieza; no hay trastorno general. Aquí tenemos el paralelo del hecho diacrónico con todas sus particularidades. En efecto:

a) Cada jugada de ajedrez no pone en movimiento más que una sola pieza; de igual modo, en la lengua los cambios se refieren a elementos aislados.

b) A pesar de esto, la jugada tiene una repercusión en todo el sistema; al jugador le es imposible prever exactamente los límites de ese efecto. Los cambios de valores que resulten serán, según el caso, o nulos, o muy graves, o de importancia media. Tal jugada puede revolucionar el conjunto de la partida y tener consecuencias incluso para piezas dejadas de lado. Con la lengua ocurre exactamente lo mismo.

c) El desplazamiento de una pieza es un hecho absolutamente distinto del equilibrio precedente y del equilibrio subsiguiente. El cambio operado no pertenece a ninguno de esos dos estados: pero los estados son lo único importante.

            En una partida de ajedrez, cualquier posición dada tiene por carácter singular estar liberada de sus antecesores; da exactamente igual que se haya llegado a ella por una vía o por otra; el que ha seguido toda la partida no tiene la menor ventaja sobre el curioso que viene a ver el estado del juego en el momento crítico; para describir esta posición es completamente inútil recordar lo que acaba de pasar diez segundos antes. Igualmente, todo esto se aplica a la lengua y consagra la distinción radical de lo diacrónico y lo sincrónico. El habla no opera más que sobre un estado de lengua, y los cambios que suceden tras los estados no ocupan en ellos lugar alguno.

            Sólo hay un punto en que la comparación no concuerda: el jugar de ajedrez tiene la intención de realizar el desplazamiento y de ejercer una acción sobre el sistema, mientras que la lengua no premedita nada; es espontánea y fortuitamente como sus piezas se desplazan –o mejor, se modifican- en ella. Para que la partida de ajedrez se parezca por entero al juego de la lengua, habría que suponer un jugador inconsciente o ininteligente. Por otra parte, está única diferencia hace más instructiva aún la comparación, mostrando la absoluta necesidad de distinguir en lingüística los dos órdenes de fenómenos: Porque si los hechos diacrónicos son irreductibles al sistema sincrónico que condicionan cuando la voluntad preside un cambio de ese género, con mayor motivo lo serán cuando enfrentan una fuerza ciega con la organización de un sistema de signos.
            (…) Tomemos un caballo: ¿es en sí mismo un elemento del juego? No, con toda seguridad, porque en su materialidad pura, fuera de su casilla y de las demás condiciones del juego, no representa nada para el jugador y sólo se convierte en elemento real y concreto cuando se reviste de su valor y forma cuerpo con él. Supongamos que en el transcurso de una partida esta pieza resulta destruida o perdida: ¿se la puede reemplazar por otra equivalente? Por supuesto: no solamente por otro caballo, sino por una figura carente de todo parecido con ésta que será declarada idéntica, con tal que se le atribuya el mismo valor.


Para la clase de trabajos prácticos del viernes 22 de abril:

Estudiar:

En DISEÑO.COM:
Prólogo, Introducción y Capítulo 1 "La semiología"

En Módulo 1:
Capítulo IV: “El valor lingüístico”
Capítulo V: “Relaciones sintagmáticas y relaciones asociativas”
Capítulo VI: “Mecanismos de la lengua”
De Curso de lingüística general, Ferdinand de Saussure.


Aplicación conceptual

Compare y discuta las acepciones de lenguaje y sistema del Diccionario de la RAE con las definiciones de Saussure.

LENGUAJE.
            Del latín lingua “órgano humano para comer y pronunciar”, de donde deriva lenguaje “manera de hablar” y otros vocablos como lenguado “pez con forma de lengua”.

1.    Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.
2.    Lengua, sistema de comunicación verbal.
3.    Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.
4.    Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.
5.    Uso del habla o facultad de hablar.
6.    Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, de las flores.

SISTEMA.
Del lat. tardío systēma, y este del gr. σύστημα sýstēma.

1. m. Conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí.
2. m. Conjunto de cosas que relacionadas entre sí ordenadamente contribuyen a determinado objeto.
3. m. Biol. Conjunto de órganos que intervienen en alguna de las principales funciones vegetativas. Sistema nervioso.
4. m. Ling. Conjunto estructurado de unidades relacionadas entre sí que se definen por oposición; p. ej., la lengua o los distintos componentes de la descripción lingüística.


- Teórico Nº 1: La comunicación

1º de abril

TEÓRICO Nº 1
LA COMUNICACIÓN

Guías de lectura

“La comunicación”
Capítulo 4 de DISEÑO.COM

1. Definiciones y perspectivas metodológicas.
2. Medios Masivos y Comunicación.
3. Aparato e Instrumento.
4. Canales Naturales y Canales Artificiales.
5. Tres criterios para establecer la comunicación como interrelación humana.
6. Diferencia entre comunicación e información.
7. Empirismo.
8. Modelo lineal.
9. Comunication Research
10. Teoría Crítica
11. El feed-back.
12. El modelo de Palo Alto.
13. La industria cultural.
14. Funcionalismo y Teoría Crítica: analogías y diferencias.
15. Receptor pasivo. Receptor activo.
16. Modelos Estructurales.
17. Concepto de estructura. Estructuralismo. Estructurado.
18. Investigación Transdisciplinar.
19. La diferencia entre transdisciplinar e interdisciplinar.
20. La idea de campo. La noción de entre.
21. La producción de subjetividades.
22. El diseño y la comunicación desde esta perspectiva.
23. Comunicación y cultura.
24. Los usos cotidianos del término cultura.
25. Comunicación y comunicar. Una teoría. Una acción.
26. “No se puede no comunicar”
27. La comunicación como envío de códigos unívocos.
28. La comunicación como sensación.
29. No se puede comunicar para todos.
30. Tácticas y estrategias comunicacionales.
31. Comunicación y diseño.
32. “El diseño es uno solo”.
33. Definiciones del diccionario. Alcances y restricciones.
34. Encuentro y encontrar.
35. El diseño según el diccionario.

“Medios de moda”
Capítulo 17 de DISEÑO.COM

1.         Definiciones de Comunicación.
2.         La diferencia entre Medios Masivos de Comunicación y Medios Masivos de Información o Difusión.
3.         La segmentación.
4.         Definición “más ajustada” de Actividad del Receptor.
5.         ¿Actividad del receptor o actividad del destinatario?
6.         Las condiciones tecnológicas, productivas, etc.
7.         Las condiciones culturales.
8.         El Establecimiento de Agenda
9.         Distintas perspectivas de la Agenda.
10.      El cruce entre Actividad del Receptor y Establecimiento de Agenda.
11.      La segmentación según el Medio.
12.      Medios Gráficos. El diario que viene.
13.      Radio. La radio que viene.
14.      Internet, un medio de comunicación.
15.      El texto de Internet.
16.      Imagen, sonido, texto.
17.      Televisión e Internet. La pantalla que viene.
18.      Computación e Internet. El uso de PC.
19.      La comercialización a través de Internet.
20.      Moda y TV.
21.      Moda y Radio.
22.      Moda y Medios Gráficos.
23.      Medios especializados en Textil.
24.      Las incumbencias éticas profesionales.
25.      Escuchar y oír. Mirar y ver.
26.      Mirar las noticias.
27.      El “uso” de las noticias.
28.      Dimensión Tecnológica: la diferenciación del consumo (segmentación)
29.      Dimensión Política: el paradigma de la democracia comunicativa.
30.      La televisión: un objeto banal.
31.      El evento como historia o relato.
32.      La diferencia entre hecho, hecho noticioso y noticia.
33.      Importante: la diferencia entre Actividad del Receptor y Opinión.
34.      Las “brechas”, las “fisuras” de la emisión: discuta desde la perspectiva transdisciplinar.

“La teoría crítica”
En *La investigación de la comunicación de masas*, por Mauro Wolf
Módulo 1

1. La teoría crítica como “abogado del diablo”. ¿Por qué?
2. Escuela de Frankfurt.
3. Construcción analítica y relación con las fuerzas sociales.
4. “Datos de hecho” y “productos histórico-sociales”.
5. Industria cultural.
6. Técnica de análisis: “datos objetivos”.
7. Una valoración crítica de la elaboración científica: ciencias sociales.
8. Industria cultural como sistema.
9. El consumo.
10. “El consumidor no es soberano, como la industria cultural desearía hacer
creer…”
11. Individualidad y pseudo individualidad.
12. Diferenciación e integración.
13. “(…) prohíbe la actividad mental del espectador…” Receptor pasivo.
14. “(…) el espectador siente que viaja en un tren seguro…”
15. Concepto de fruición para este caso.
16. La estereotipación.
17. La investigación administrativa.
18. Cómo manipular.
19. Comprensión de la sociedad en su totalidad.
20. ¿La investigación administrativa tiende a “operativizar” la teoría
crítica?


TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS

      Ampliación de “la comunicación”

            “Parafraseando una memorable frase de la política argentina, a veces digo –un poco en broma- que entre quienes trabajamos con teorías tales como la comunicación, la sociología, la historia o el diseño, encontraremos estructuralistas, posestructuralistas, constructivistas, deconstructivistas, etc. ¿Y funcionalistas? ¡Ah, no, funcionalistas ‘somos todos’!”  [1](…)
            Doy por supuesto que el tema de la epistemología fue central en la materia Introducción al conocimiento científico del CBC. Por lo tanto, en este curso de Comunicación y crítica no nos dedicaremos todo el tiempo a la epistemología, pero sí ubicaremos a cada uno de los distintos autores en la perspectiva desde la cual teorizan. “Cualquier definición o concepto se articula con alguna posición metodológica. Elegir entre ‘la preferida’ o ‘la interesante’ no requiere más que la opción ética de hacerla explícita.” [2]
            En el capítulo 4 “La comunicación” de DISEÑO.COM he tomado tres perspectivas epistemológicas:

- Fenómenos empíricos
- Modelos estructurares
- Investigación transdisciplinar

            “Ninguna de estas posiciones es ingenua o neutra, ninguna queda invalidada por otra. Conviene, diría yo, reservarse cierta autonomía teórica, a la vez que reconocemos una inevitable ‘simpatía’ por alguna de las corrientes.
            No se trata de revelar una verdad oculta que nuestro esclarecimiento intelectual alumbrará sino de entender que el modelo que elijamos determinará el objeto.”
            El propósito es señalar tres modelos de pensamiento que –en principio- son bien distintos entre sí.
            En una –tal vez, demasiado- apretada síntesis podríamos decir que se trata de un primer modelo lineal de causa - efecto, otro modelo que puede ser planteado como un sistema relacional y un tercer modelo que se basa en la idea de campo y condensación de sentido.
            Ahora bien, hay otras posiciones epistemológicas y, por lo tanto, otros modelos. Agregaré el constructivismo.

            Constructivismo

            Para el modelo constructivista, la realidad es una construcción hasta cierto punto “inventada” por quien la observa: nunca se podrá llegar a conocer la realidad como lo que es ya que, al enfrentarse al objeto de conocimiento no se hace otra cosa que “ordenar” los datos que el objeto ofrece en el marco teórico del que se dispone. Dicho de otra manera: la realidad no existe sin el sujeto.
            Ernst Von Glasersfeld (considerado uno de los popes del constructivismo radical) sostiene que la realidad se construye a partir de la experiencia de la propia realidad. Von Glasersfeld enuncia los siguientes principios básicos:

            a) El conocimiento no se recibe pasivamente ni a través de los sentidos, ni por medio de la comunicación, sino que es construido activamente por el sujeto cognoscente.
            b) La función del conocimiento es “adaptativa” (en el sentido biológico del término) tendiente al ajuste y a la viabilidad.
            c) La cognición sirve a la organización del mundo experiencial del sujeto, no al descubrimiento de una realidad ontológica objetiva.
            d) Existe algo así como una “experiencia de socialidad”, en términos de “una construcción conceptual de los otros”. En este sentido, las otras subjetividades se construyen a partir del campo experiencial del individuo.

            Sobre estos postulados Von Glasersfeld infiere que los significados o las relaciones conceptuales no pueden ser transmitidos de un hablante a otro. Los conceptos son como “bloques” que derivan de la experiencia individual y, luego, se ajustan intersubjetivamente: los significados son subjetivos, por lo tanto “no podemos mantener la noción preconcebida de que las palabras comunican ideas o pensamientos”.
            ¡Ojo, mucho ojo con las palabritas sueltas! No siempre que “aparece” la palabra función se trata de funcionalismo, ni cuando “aparece” la palabra sistema se trata de estructuralismo; tampoco cuando “aparecen” expresiones tales como “condensación o producción de sentido” se trata automáticamente de la investigación transdisciplinar.
            Muchas veces leemos o escuchamos asegurar que fulano “es” tal cosa o mengano “es” tal otra. Quienes lo hacemos (me incluyo) conocemos al autor y, por lo tanto, también, su perspectiva epistemológica no surge del fragmento leído o mencionado sino de un juicio previo.
           
            Para seguir hará falta precisar alguno de los términos mencionados.
           
            Por cognición entenderemos aquí la “acción o efecto de conocer”, sin más. La palabra cognición puede confundir el constructivismo con el cognitivismo, que es otro modelo epistemológico más próximo al conductismo.
           
            El término socialidad no existe en el diccionario como tal. El autor lo “inventa” para señalar el carácter social de la comunicación humana. No confundir entonces esta “socialidad” con “sociabilidad”, que sí existe en el diccionario y refiere a cierta capacidad (“natural”, según el diccionario) de relacionarse al trato con los demás.
           
            La palabra viabilidad es una traducción del vocablo inglés fit (arranque, arrebato). Para Von Glasersfeld es un concepto que indica que el conocimiento no puede ser asimilado a la idea de “representación de la realidad” sino más bien como una “llave” que abre diversos caminos para el sujeto.
            En palabras del autor: “(….) el sujeto desea tomar control sobre lo que percibe, de manera de eliminar cualquier desviación o perturbación del logro de sus propias metas. (…) De alguna forma, al sujeto no le interesa controlar la ‘cosa’, sólo le interesa compensar las perturbaciones que siente esa ‘cosa’ representa para sus metas y, por lo tanto, lo hace capaz de adaptarse a circunstancias cambiantes”.
            Por eso, Humberto Maturana (otro  constructivista, aunque no radical) habla de “objetividad”, así, entre comillas, para remarcar cómo la objetividad se convierte en un instrumento de poder, por ejemplo, en la ciencia.
            En palabras de Maturana: “(…) el resultado de asumir esta postura es la aceptación legítima del otro. Ya que el lugar que ocupa el otro en el mundo es distinto al mío, su “objetividad” será distinta y no puedo sino escucharle con respeto”.
           
            Por ontológico entenderemos aquello relativo a la ontología; término de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales.


La simpleza de la comunicación
Por Víctor M. Pezet Boeri

En su libro "La estructura ausente", Umberto Eco nos narra un caso de semiótica tomando como ejemplo una situación vivida por el Australopiteco. La historia nos dice que en una ocasión, el primitivo Australopiteco, al evitar tropezarse con una piedra que estaba en su camino, se dio cuenta que este objeto tan rígido por su dureza, podía resultar un elemento muy útil para ayudarlo a cazar. Así fue como su razonamiento le permitió ver en la piedra a un gran aliado, ya que si su idea resultaba correcta, obtendría sus alimentos con mayor facilidad. Al llevarla a la práctica una y otra vez (es decir cazar utilizando la piedra y no hacerlo solamente con sus manos como en otras oportunidades) pudo comprobar efectivamente que esta nueva práctica le daba un resultado excelente. Luego de tal verificación, el Australopiteco comenzó a difundir su descubrimiento a toda la comunidad comentándoles a sus miembros, sobre tan importante beneficio. El modo en cómo lo difundió no lo sabemos, pero sí conocemos que pudo comunicar esta idea de una manera efectiva, sin importar que lo haya hecho con gestos, sonidos o de otro modo. De esta forma, todos los integrantes de la comunidad de Australopitecos, pudieron comprobar las bondades de la nueva herramienta y de la utilización de ésta -la piedra- como un novedoso recurso tecnológico. A tal punto todo se dio así que con el correr del tiempo, esta idea original se convertiría en un aspecto clave para los desarrollos posteriores: desde ahora la piedra haría más fácil la tarea de construir viviendas, de crear y modelar objetos de uso cotidiano, de defenderse de las amenazas externas, etc. De esta manera, el hombre evolucionó en su dimensión individual, social y cultural.
Esta historia antropológica de la humanidad nos muestra que ya desde los comienzos, la comunicación ha sido un factor preponderante para el desarrollo humano. En nuestro ejemplo se puede ver con claridad, cuán necesaria es la comunicación en una sociedad y cuán importante es incluso, en situaciones de tanta sencillez como la que describimos. ¿Simpleza? ¿Claridad? ¿Feed Back? ¿Rumor? ¿Producción de sentido? ¿Todo? Más allá de la respuesta, traído a la época actual, nuestro Australopiteco fue un verdadero hombre de Marketing y Publicidad, además de un gran visionario. Ésto es indiscutible: creó un producto (la piedra dejó de ser piedra para pasar a ser una tecnología con un nuevo uso); lo comunicó a otros miembros de la comunidad (en otras palabras, publicitó su descubrimiento); por último, su idea se proyectó a través del tiempo con un éxito extraordinario (se inició la edad de piedra). Después de todo, menos mal que esto fue así, porque de lo contrario, en lugar de escribir esta nota en una notebook lo estaría haciendo sobre una madera, o aún mucho peor, para no golpearme todavía estaría esquivando piedras.



         Para la clase de Trabajos Prácticos del viernes 8 de abril:

            Estudiar (en este orden):

            Capítulo 4: “La comunicación” en DISEÑO.COM
            Capítulo 17: “Medios de moda” en DISEÑO.COM
            "La teoría crítica", por Mauro Wolf, en Módulo 1
            TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS:
            Ampliación de “la comunicación”. Constructivismo
            “La simpleza de la comunicación”, por Víctor M. Pezet Boeri

  
     Aplicación conceptual

1.   Defina el concepto de “comunicación”.      
2.   Defina el concepto de “información
3.   Distinga entre las nociones de información y comunicación.
4.   Distinga entre las nociones de MMC y MMDMMI).
5.   Defina y discuta las nociones de cognición, socialidad, viabilidad, y ontológico.
6.   Discuta, comente, desde las perspectivas del Modelo Funcionalista y de la Teoría crítica, el siguiente texto:

Decálogo para dejar de “jugar a innovar” en tu organización AHORA

Presentamos este pequeño decálogo de criterios a tomar en cuenta para iniciar un proceso de innovación basado en el diseño de prototipos.

1. No reinventar la tecnología. Utiliza lo que está bien hecho y no vuelvas a diseñarlo mal y tarde (no puedo dejar de pensar en las Intranet de algunas universidades.

2. Enfocarse en las actividades, no en las herramientas.

3. Comenzar diseñando para adaptadores tempranos. Luego escalar, siempre escalar.

4. Apertura y flexibilidad en procesos creativos. En la fase de divergencia, todas las ideas son válidas y buenísimas! Dijo George Stigler: “Un período de transición es un período entre dos períodos de transición.” El cambio es nuestro estado natural.

5. No buscar una sola forma de resolver todos los problemas. Si crees que existe una sola forma, probablemente esa forma sea la más errónea. Descártala apenas estés convencido de que es la única manera de abordar el problema.

6. Promover el desarrollo de abajo hacia arriba. Si eres el líder y participas en un proceso de innovación en tu organización, deja el traje de líder en casa y ponte a la par de todos. Saldrás de allí siendo mejor líder.

7. Estimular el networking y la colaboración. Comparte las ideas en todas las etapas de su desarrollo. Y compártelas con gratitud y generosidad. No existe eso de “nos robarán las ideas”. Una buena idea sin una mejor ejecución es NADA.

8. Registrar, premiar y difundir las experiencias exitosas, aunque no sean originadas en tu equipo (incluso aunque sean de la competencia).

9. Idear en grupos pequeños y con un tiempo limitado de producción (40 horas full-time es un buen tiempo). Promover prototipos de rápida ejecución y bajo presupuesto.


10. LA PRINCIPAL. Promover que el pensamiento de diseño se convierta en política de empresa desde la dirección. No nos hagas “jugar a innovar”. Si no estás dispuesto a ejecutar los prototipos y llevarlos a la práctica rápidamente en tu organización, quemarás a quienes hayan participado en su diseño y nos harás perder el tiempo a todos. Para presumir de innovación, pon en tu escritorio un libro bien grande de autoayuda empresarial. Te resultará más práctico y barato. Y no olvides hacerte una selfie con él